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“Llevamos años escuchando que no hay futuro, pero veo en júnior una evolución muy notable”

Noticia · 5 junio, 2020

Reinosa es tierra ciclista. El paisaje campurriano han sido el vivero de muchos practicantes del deporte de la bicicleta. Una orografía variada donde la montaña, la alta montaña, tiene una gran presencia que ha tenido su correspondencia dentro del universo del ciclismo profesional. La propia capital comarcal, la estación de esquí de Alto Campoo, el Puerto de La Palombera, el Collado de Somahoz en la ruta hacia el palentino El Golobar,… Y otros muchos.

Guillermo Gutiérrez (Reinosa, 1987) es otro de esos frutos del vivero ciclista que riegan las aguas del Híjar y el Ebro, si bien su pasión la canalizó hacia el mundo de la dirección. El cántabro, de hecho, dirige el Kometa-Xstra Cycling Team juvenil desde sus orígenes.  Y con él repasamos la actualidad de la estructura tras una temporada marcada por el parón derivado por el Estado de Alarma ante la pandemia del coronavirus.

¿Cuáles son las perspectivas competitivas para el Kometa-Xstra Cycling Team júnior ahora que se va entrando en la nueva normalidad?

Siempre va a depender de lo que vayan marcando las autoridades sanitarias, pero si todo va bien la primera prueba que haríamos como equipo debiera ser la Copa de España de San Sebastián de los Reyes, en Madrid, fijada para el 12 de julio. Esperemos que todo vaya evolucionando de forma positiva y que se pueda comenzar a correr de nuevo.

Tanto Jorge Ramos, entrenador del plantel, como tú desde tu rol de director habéis mantenido un estrecho contacto con los corredores en estos meses de pandemia. ¿Qué respuesta has percibido en los corredores?

En todo momento ha sido positiva. Sí es verdad que cada corredor tiene una cabeza diferente y en momentos como estos el factor psicológico es fundamental; pero pienso que todos han sabido usar este período a modo de descongestión de la rutina como ciclista. Eso tiene que hacerles ahora cogerlo con muchísimas más ganas. No hay que olvidar que son chicos de entre 16 y 18 años, aún unos son adolescentes.

Hablamos de chicos muy jóvenes, efectivamente, frenados “presencialmente” en lo deportivo y también en lo educativo. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido entre todos los corredores en medio de esta situación?

En lo deportivo está claro que esta situación es un paso atrás, pero creo que tan sólo a la hora de lo que es el ritmo de competición. Aunque hasta que no lleguemos a las primeras carreras no vamos a saber la situación real de cada corredor. Habrá corredores que habrán sabido adaptarse a esta situación y otros que les costará más. Pero tengo que decir que, estudiando los datos junto a Jorge Ramos, en lo deportivo creemos que no va a ser un factor influyente a la hora del rendimiento. Los datos están siendo muy positivos, cosa que al principio creíamos que no sería así.

¿Y en el ámbito de los estudios?

Me preocupan fundamentalmente los corredores que están en segundo de bachillerato por la prueba de acceso a la universidad. Entiendo que la presión que conlleva ya este tipo de pruebas, con el añadido de la crisis del covid-19… Pues todo esto puede hacer que tu vida cambie por completo, en referencia a lo que querías que fuera tu vida o por donde dirigirla. El contacto que tenemos con los corredores es que sus estudios en principio no están sufriendo modificaciones y los profesores están haciendo todo lo posible por hacerles llegar la materia. Como siempre les decimos, el corredor que mejor lleva organizada su vida, sacando buenas notas y demás, ese perfil de corredor siempre nos ha demostrado que son los mejores ciclistas, ya que saben organizar su tiempo al máximo.


Dada tu experiencia en la categoría juvenil, Guillermo, ¿cómo crees que puede influir un período como el vivido en las competiciones?

Personalmente pienso que puede afectar a algunos corredores psicológicamente, pero es algo que estamos trabajando mucho desde el staff técnico para que en nuestros corredores sea algo que no ocurra. Hay que pensar que muchos de ellos se están jugando el paso a la categoría sub23 y eso también es un añadido más de presión.

Esa era otra pregunta que te queríamos formular, relacionado con lo anterior: ¿cómo puede influir para los corredores que ahora afrontan su segundo y último año en la categoría júnior?

Lo que te comento: al ser el último año en la categoría, ellos luchan porque nosotros veamos algo en ellos que creamos que pueden dar el salto a la categoría sub23 y evolucionar en nuestra estructura. Y si nosotros no podemos darles cabida porque no tenemos huecos, tienen que hacerlo lo mejor posible para que los mejores equipos puedan tener las referencias para dar el salto con otras estructuras de nivel nacional. Desde luego que es complicado este año, ya que las estructuras sub23 también en principio estarán bastante saturadas.

Se habla mucho del ciclismo profesional WorldTour pero… ¿cómo crees que quedar el ciclismo formativo después de esta crisis?

Bajo mi humilde opinión el ciclismo de base, como es el júnior, tiene que ser precisamente eso: ciclismo de formación. Por eso, en principio tiene que salir reforzado, ya que hemos aprendido nuevas formas de entrenamiento que quizás antes no les dábamos tanta importancia y ahora vamos a ver claramente como se ve afectado en la carretera. Nosotros como formadores que somos debemos hacer nuestro trabajo para que el equipo sub23 se nutra de los mejores corredores junior y puedan seguir evolucionando en nuestras estructuras hasta llegar en un futuro al equipo profesional.

¿Cómo va a quedar la categoría o qué perspectivas crees que hay para el ciclismo juvenil en el plazo de dos/tres años?

Se está viendo que cada vez se están haciendo mejor las cosas y los equipos WorldTour se fijan en equipos y corredores de esta categoría. También es un plus extra de motivación para los corredores y para todos nosotros de ver que estamos haciendo las cosas bien.

¿Existe la posibilidad de que toda esta situación, todo este parón derivado, pueda acabar de alguna forma con toda una generación de futuros ciclistas?

Yo no lo veo así. Los corredores que realmente apuestan por la bici lo van a seguir haciendo. La criba de esos corredores está en el paso de junior a sub23, pero esto no es nuevo es algo que siempre fue así. Ya es algo natural. Muchos prefieren dejar la bici y centrarse en los estudios. Y luego la gran criba de la categoría sub23, cuando a la hora de dar el salto no hay tantos equipos en España como había en los años 90, por un lado, y se compite con todo el ciclismo aficionado mundial. Muchos aspirantes para pocas plazas. Llevamos años escuchando que no hay futuro del ciclismo español y yo, desde la categoría junior, veo año tras año una evolución muy notable. Y espero que veremos el resultado en el campo profesional muy pronto.

Desde tu punto de vista de muchos años en la dirección, cuáles son esas dos o tres carreras que no deberían suspender nunca…

Con el máximo respeto a todas, destacaría Vuelta al Besaya, Bizkaiko Iztulia y Vuelta a la Ribera del calendario nacional; y el Tour de L’ Ain a nivel internacional…

Ahora mismo, entre las citadas, la única que se podría celebrar es la Vuelta al Besaya. De todas las carreras previstas de momento en el calendario, ¿qué dos o tres carreras serían fundamentales y confías en que, en caso de que se pueda competir, no se caigan?

En este caso digo Vuelta al Besaya, la Gipuzkoa Klasika y la Copa de España de Sant Boi, ésta última porque tiene un recorrido que me encanta.

📸 @flandiers

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